Política

El PSOE «relega» al Parlamento andaluz con un liderazgo «de fin de semana»

La ausencia de la ministra María Jesús Montero en la Cámara andaluza condiciona la oposición socialista frente al presidente Juanma Moreno

GRAF4348. SEVILLA, 25/01/2025.- La nueva secretaria general del PSOE-A, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (c), interviene en un acto en el Pabellón de la Navegación, este sábado en Sevilla. EFE/José Manuel Vidal
María Jesús Montero en un acto del PSOE en SevillaJose Manuel VidalAgencia EFE

La designación de María Jesús Montero como líder del PSOE-A evidenció por primera vez este año en el Parlamento de Andalucía la ausencia de liderazgo en la oposición. Montero ejerce una oposición «de fin de semana» que relega a la Cámara andaluza como órgano de control. Ángeles Férriz ejerce como portavoz interina ante la situación de «sede vacante» de facto. Previsiblemente, Juan Espadas dejará su acta en el Parlamento este mes y la susanista Verónica Pérez –fugaz «máxima autoridad» del PSOE en tiempos pretéritos de guerra andaluza frente al «sanchismo»– será su sustituta, por orden de lista. Se prevé también un cambio en la Delegación del Gobierno para dotar de más «punch» a Moncloa. La estrategia pasa por tratar de unir a las familias socialistas –esto es, posibilitar que Susana Díaz no ponga palos en la rueda–; culminar la renovación orgánica –los secretarios generales de Jaén y Granada darán un paso al lado: Espadas ha marcado el camino–; e intentar que el suelo electoral no caiga aún más para salvar La Moncloa. Para ello, el PSOE anhela una coincidencia electoral de generales y autonómicas que, Estatuto en mano, Juanma Moreno puede evitar. Salvo adelanto de Pedro Sánchez, la primera cita con las urnas de la nueva serie electoral debe ser en Andalucía en 2026. Serán, en principio, dos períodos de sesiones sin Montero en el Parlamento para dar la réplica al presidente andaluz.

Los socialistas se hallan en la tesitura de continuar con la estrategia de acoso judicial que arrancó Espadas en los estertores ya de su mandato, auspiciada por Moncloa y Ferraz, o centrarse en otros flancos como la situación sanitaria. A las cuestiones sobre los contratos de emergencia en el Servicio Andaluz de Salud o las contrataciones menores, el PP viene reaccionando con la hemeroteca. Los populares han reactivado la comisión parlamentaria de la Faffe para vincular la etapa de Montero como consejera con la corrupción justo cuando la Justicia retoma piezas de una causa conocida, juzgada y con ex altos cargos socialistas ya condenados por, entre otras cosas, gastar el dinero de los parados en prostíbulos y fiestas.

Si bien es cierto que el Parlamento «devora» a sus líderes y que Juanma Moreno es el único que «sobrevive» desde que llegó al poder en la Junta, la ausencia de una referencia para la oposición puede invitar al presidente a tomarse las sesiones de los jueves como poco menos que un paseo. Moreno tiene aprendido que, en contra de lo que él mismo señalaba cuando estaba en la misma situación de Montero de liderar al partido de la oposición sin estar en la Cámara andaluza –«el Parlamento luce lo que luce»–, la presencia es importante no sólo de cara al electorado sino ante la propia institución. Moreno no concibe, parafraseando a Pedro Sánchez, «gobernar sin el legislativo». De hecho, el presidente prepara «concienzudamente» –indican fuentes de San Telmo– cada sesión en el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, donde, según la leyenda, mora el fantasma de Sor Úrsula y ahora también, metafóricamente, ante su ausencia obligada, el de la vicepresidenta Montero como líder del PSOE-A. La secretaria general de los socialistas andaluces ya conoce lo que es hacer la oposición a Moreno en la distancia. Tras su primera legislatura en el poder frente a una oposición destartalada, Juanma Moreno reeditó su gobierno con el resultado de una mayoría absoluta y con sus rivales directamente en descomposición. Entonces, Moncloa y «una romería de ministros» se hicieron cargo de facto de la oposición.

El «nuevo» PSOE-A de María Jesús Montero ya ha fijado su estrategia: tratar de acabar con la imagen moderada de Juanma Moreno. La oposición de Espadas fue tildada de «blanda» por los propios. De entrada, ni cotiza en las casas de apuestas que con Ángeles Férriz en el estrado y Montero a los mandos, como poco, se va a elevar más la voz. Aparte, Mario Jiménez, enfrentado en su «proyecto personalista» a Espadas, tendrá más foco y el onubense es de «la escuela Vinnie Jones». El Grupo Socialista ya registró ayer una solicitud de comparecencia en el Parlamento andaluz de la exinterventora general de la Junta Antonia González, y de los «cuatro interventores cesados» recientemente en la administración andaluza para que den «explicaciones» sobre las supuestas irregularidades en contratos de emergencia del Servicio Andaluz de Salud denunciadas por los diputados del PSOE-A. La diputada María Márquez señaló que este pasado 5 de febrero era un miércoles «negro» para el presidente de la Junta, al que «se le ha acabado su tiempo», y que «tiene más corrupción que días en el Gobierno» andaluz, sentenció la diputada socialista antes de subrayar que el también líder del PP-A «vuelve al debate parlamentario después de unas largas vacaciones con la mesa llena de problemas y de corrupción, lamentablemente para los andaluces».

El portavoz parlamentario del PP-A, Toni Martín, afeó que por parte de grupos de oposición de izquierda se quiera «incendiar» la actualidad política de Andalucía cuando «los años de corrupción» en esta comunidad autónoma «pasaron» hace ya «mucho tiempo», en alusión a la anterior etapa de la administración socialista.

María Márquez aludió a una información de «El País» que atribuye a la viceconsejera de Hacienda del Gobierno andaluz, Amelia Martínez, unas declaraciones «diciendo que lo que hace falta en la Intervención General de la Junta de Andalucía es mano dura que meta en cintura a los interventores». Toni Martín replicó que la viceconsejera «niega haber dicho eso» y acusó a los socialistas de querer «incendiar» al pedir «la dimisión o el cese» de la viceconsejera por unas declaraciones que ella «está negando» haber pronunciado.

El portavoz del Grupo Popular en el Parlamento anunció que pedirá que las «novedades judiciales» sobre la extinta Faffe se incorporen a la comisión de investigación creada en la Cámara andaluza sobre la misma. Se trata de «hacer avanzar la comisión de investigación a la vez que avanza la investigación en los juzgados», señaló en el Parlamento el portavoz popular, después de conocerse un nuevo auto que supone «nuevas imputaciones a una veintena de personas en relación a los enchufes de familiares y personas vinculadas al PSOE de Andalucía en la Faffe».

Desde su oposición periférica, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, avanzó que planteará a las comunidades autónomas en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se celebrará el 26 de febrero, un modelo para la condonación o quita de deuda. «Nosotros queremos llevar un modelo para permitir que las comunidades autónomas tengan menos endeudamiento. Se hace cargo de ese endeudamiento el Estado y que además liberen recursos no teniendo que pagar esa deuda para que lo dediquen a la sanidad, a la educación o a la dependencia», explicó la ministra en «Espejo Público». El vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local y Análisis Electoral del PP, Elías Bendodo, exigió que la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda, que sólo está dedicada al «chanchulleo independentista», presente ya el orden del día del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Por la mañana Montero, no estará en el estrado en la sesión de control a Moreno. Por la tarde tiene previsto un encuentro con la militancia en San Roque (Cádiz). Según la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, más de la mitad de los andaluces cree que la ministra debe dejar el Gobierno si quiere centrarse en Andalucía.